lunes, 17 de noviembre de 2008

HOLA AMIGOS HABLEMOS DE LOS AUTOS ELECTRICOS Y DE COMO HAY INTERESES NEFASTOS PARA QUE ESTA TECNOLOGIA NO EVOLUCIONE Y SIGAMOS SIENDO PETROLEODEPENDIENTES Parte 1
La muerte del auto eléctrico
Finlo Rohrer BBC News

El EV1 podía alcanzar los 160 Km./h.
Hubo una época en la que los autos eléctricos eran vistos como la solución para todos nuestros problemas de contaminación y escasez de energía.
El EV1 de la firma General Motors (GM) alcanzaba una velocidad máxima de 128 kilómetros por hora, tenía una autonomía superior a los 100 Km., podía acelerar de 0 a 100 Km./h en menos de ocho segundos y, por sobre todas las cosas, era un coche eléctrico.
No era una furgoneta o un "autito" cualquiera, sino un coche normal. Y, además, marcó un hito en el desarrollo de los vehículos eléctricos, capaz de torcer la balanza en la lucha contra la polución ambiental en el estado de California, en Estados Unidos.
En su nuevo documental "¿Quién mató al Auto Eléctrico?", el cineasta Chris Paine sostiene que los responsables de su muerte fueron los fabricantes de autos y las empresas petroleras -que actuaron con complicidad y cínicamente-, los consumidores apáticos, así como la falta de compromiso de los gobiernos y entes reguladores.
El desarrollo del EV1 por parte de GM llegó en 1990, en momentos en que California introducía una política de "emisión cero", cuyo objetivo era que el 10% de todos los autos vendidos a partir del 2003 no contaminaran.
Acusaciones
La película de Paine acusa al lobby de las automotrices de "suavizar" esta política regulatoria hasta que casi ya no fuera necesaria fabricar autos eléctricos.
A partir de 1996, GM entregó 800 EV1. Estrellas del espectáculo como Tom Hanks y Mel Gibson figuraban en la lista de clientes. Pero ni siquiera la fama de ellos pudo salvar al EV1.
En efecto, GM fue una de las dos automotrices que le hizo juicio al ente regulador del Estado de California para dar marcha atrás con la política de "emisión cero".
A partir de 1996, GM entregó 800 EV1. Estrellas del espectáculo como Tom Hanks y Mel Gibson figuraban en la lista de clientes. Pero ni siquiera la fama de ellos pudo salvar al EV1.
Siete años más tarde, GM canceló el programa y pidió que le devolvieran los autos. La mayoría de ellos fue destruido.
Varios antiguos dueños y defensores del EV1 -incluida la estrella del programa Baywatch, Alexandra Paul- hicieron un piquete frente al galpón donde se guardaban a los condenados autos.
Pero todos sus esfuerzos para comprar los autos que en su momento les habían sido entregados fueron en vano.
GM dijo que no podía venderlos porque eso lo haría responsable de la seguridad de los compradores y el mantenimiento de los autos, lo cual costaría dinero.
Temor europeo
GM y otras automotrices se defienden diciendo que invirtieron cientos de millones de dólares en desarrollar autos eléctricos, pero que vieron poco interés por parte de los consumidores, e insisten en que no hicieran nada ilícito.
Los legisladores sostienen que otro tipo de tecnologías era más adecuado para reducir la contaminación. Así, cambiaron las leyes para promover autos con células de combustible, autos híbridos y otro tipo de vehículos menos contaminantes.

El Ford Think, al igual que el EV1, pasó a mejor vida.
Los detractores del coche eléctrico también señalan que el incremento en la generación de energía contrarrestaría el beneficio de reducir la utilización de combustible.
En un momento revelador del film, un entrevistado, el periodista Paul Roberts, dice que el típico consumidor estadounidense tiene miedo de verse obligado a manejar "autos pequeños y vivir en casas frías. En verdad lo que temen es tener que vivir como europeos".
Sin embargo, esto no quiere decir que el concepto del auto eléctrico tenga fuerza en Europa.
En el sitio de Internet EVUK (Vehículos Eléctricos del Reino Unido), se lee el siguiente mensaje: "Por favor, Ford, Nissan y otros: no fuercen a los europeos a comprar autos dignos pero de diseños ridículos, que terminan ahuyentando al comprador promedio".